El meteórico ascenso de Zendaya, de chica Disney a estrella del momento

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Hasta hace poco, el nombre de Zendaya no significaba mucho para el gran público, en especial para el adulto. La actriz era conocida por las generaciones más jóvenes gracias a sus series en Disney Channel, pero su repercusión no había trascendido todavía el estado de actriz infantil o ídolo adolescente. Sin embargo, en los últimos dos años, la intérprete, modelo y cantante ha experimentado un meteórico ascenso profesional que la ha colocado en la cima de Hollywood, donde todos se pelean por trabajar con ella. Su última película, Malcolm & Marie, es la consagración definitiva de su promesa.

Y vamos, que la hayan vuelto a ningunear en las nominaciones a los Globos de Oro no le va a parar los pies.

Zendaya (Charles Sykes - Gtres)
Zendaya (Charles Sykes – Gtres)

Ahora, Zendaya disfruta no solo del éxito, sino también del reconocimiento de la crítica y la industria (ya tiene su primer Emmy con 24 años), convirtiéndose en una de las actrices más cotizadas e influyentes del momento. Con todas las puertas abiertas y el mundo a sus pies, Zendaya se prepara para demostrar que es mucho más que una exchica Disney, algo que cualquiera que la haya visto en Euphoria ya tiene clarísimo, y que confirma definitivamente en Malcolm & Marie con su papel más adulto hasta la fecha (estreno el 5 de febrero en Netflix). No cabe duda de que estamos ante el nacimiento de una de las grandes estrellas del futuroY del presente.

Zendaya es de esas estrellas que a los que pertenecemos a generaciones inmediatamente anteriores nos hacen sentir más viejos de lo que somos. La actriz nació como Zendaya Maree Stoermer Coleman en California el 1 de septiembre de 1996 y antes de cumplir los 25, ya tiene amplia experiencia en Hollywood y una dilatada carrera a sus espaldas. Su trayectoria interpretativa comenzó, como es el caso de tantos otros actores, en Disney. Para la compañía del ratón protagonizó la serie Shake It Up!, donde compartió cartel con Bella Thorne -la que fuera durante unos años su partenaire artística y musical-, la película Archienemigos y más adelante su propia sitcom como protagonista, K.C. Agente secreto. Además de actuar, Zendaya impulsó su carrera discográfica (por ahora abandonada) cantando canciones para sus proyectos con Disney y embarcándose en giras de conciertos. Así es como se convertía a temprana edad en un importante reclamo publicitario para la compañía.

En 2017 dio el gran salto al cine con Spider-Man: Homecoming, la primera entrega de las nuevas aventuras del trepamuros de Marvel, en la que daba vida a Michelle, conocida cariñosamente como MJ. Su fichaje para el film de Sony y Marvel desató controversia entre los fans más puristas de los cómics, ya que su personaje era en realidad una nueva versión encubierta del gran amor de Peter Parker, Mary Jane (de ahí las siglas MJ). El hecho de que Zendaya no fuera una chica blanca pelirroja, como tradicionalmente se ha representado al personaje, enfureció a cierto sector de la audiencia que se oponía a una Mary Jane negra, pero con su papel y su química en pantalla (y fuera de ella) con Tom Holland no solo demostró estar a la altura, sino que también ofreció una versión diferente y refrescante de MJ que ha sabido conectar con las nuevas generaciones. Dejando las (absurdas) críticas atrás, Zendaya volvió a interpretar al personaje en la secuela, Spider-Man: Lejos de casa, y ya está rodando la tercera, que, si los rumores de la participación de Tobey Maguire y Andrew Garfield son ciertos, podría ser uno de los eventos más épicos del cine de superhéroes.

Pero no nos vayamos por las ramas. Zendaya está triunfando en Marvel, pero su carrera no se apoya solamente en el éxito imparable del estudio de Los Vengadores, sino que ha sabido tomar las riendas para no limitar sus posibilidades. Por ejemplo, al finales de 2017 la vimos en el musical El gran showman, donde hacía pareja con otro exchico Disney, Zac Efron. La película protagonizada por Hugh Jackman fue un éxito sorpresa que se mantuvo muchas semanas en lo alto de la taquilla y nos enseñó a una Zendaya capaz de llevar su talento para la música y el baile a un contexto más cinematográfico y sofisticado. Poco después apareció por sorpresa en la serie cancelada de Netflix The OA, y no solo eso, sino que durante esos años también se dejó ver en videoclips de artistas superventas como Bruno Mars, Taylor Swift y Beyoncé.

Euphoria (cortesía de HBO)
Euphoria (cortesía de HBO)

Y así llegamos al papel con el que ha tomado el mayor riesgo artístico de su corta pero fructífera carrera: el de Rue Bennett. En el verano de 2019, HBO estrenó el primer drama adolescente en la historia de la cadena, Euphoria, serie creada por Sam Levinson (Nación salvaje) basándose en la serie israelí del mismo nombre, que nos sumergía en las tumultuosas vidas de un grupo de adolescentes para hablarnos sin tapujos de temas como la adicción, el sexo, la enfermedad mental, la presión social o la identidad de género en un retrato generacional crudo y honesto.

La serie causó un impacto enorme entre el público, alzándose como ficción revelación de la cadena en un género en el que no tenía apenas experiencia y creando en su reparto referentes e ídolos de la Generación Z de la noche a la mañana. Más allá de su provocadora historia, su apartado visual llamó fuertemente la atención y el maquillaje de la serie marcó tendencia (y sigue haciéndolo), desatando un auténtico movimiento cosmético y cultural. Zendaya, por su parte, obtuvo críticas excelentes por su descarnada interpretación y aunque fue ninguneada en los Globos de Oro en 2020 (también lo ha sido en las nominaciones de 2021), se llevó el Emmy a mejor actriz dramática en el mismo año. En poco tiempo, Euphoria se convirtió en un fenómeno y una obsesión para muchos espectadores, no solo adolescentes, sino de todas las edades (entre los que, por si no había quedado claro ya, yo me incluyo).

Y entonces, la pandemia ocurrió. En marzo de 2020 todo estaba a punto para arrancar el rodaje de la segunda temporada de Euphoria, pero la crisis del Covid-19 obligó a paralizar la producción. Desde entonces, lejos de desvanecerse, la influencia de la serie en ausencia de nuevos episodios no dejó de crecer. Y esto se debió en parte al auge de Zendaya y su consagración como una de las nuevas estrellas jóvenes más prominentes de Hollywood -lo que vendría a ser un nuevo brat pack Z formado entre otros por actores en boga como Tom Holland, Saoirse Ronan, Florence Pugh, Anya Taylor-Joy o Timothée Chalamet. A pesar del parón en la producción, la ficción de HBO estuvo muy presente (omnipresente, me atrevería a decir) en redes sociales, así como su protagonista, a la que solo le hace falta pestañear para hacerse viral


Por esta razón, Sam Levinson decidió compensar la devoción de los fans con dos episodios especiales a modo de puente entre temporadas, que se emitieron respectivamente en diciembre y enero. El estreno de estos dos capítulos independientes, grabados con equipo reducido y en condiciones de seguridad sanitaria, paliaron la espera, pero también aumentaron aun más el deseo y la necesidad de nuevos capítulos. La respuesta a ambos fue muy positiva. Un año y medio después de la primera temporada, presenciamos a Zendaya volviendo a la piel de Rue como si el tiempo no hubiera pasado. Desde el primer segundo en el que aparece en pantalla, está claro que la actriz existe dentro del personaje y viceversa. Lo mismo ocurrió con el segundo, centrado en el personaje de Hunter Schafer, Jules, otra sublime hora de emociones a flor de piel y conversaciones trascendentales que dejó bien claro que Euphoria no es solo una serie adolescente de moda. Euphoria es el momento.

Pero antes de volver a interpretar a Rue en estos especiales, Zendaya produjo y protagonizó otro proyecto pandémico con Sam Levinson que nos llega ahora a Netflix. Ante el hiato obligatorio en la producción de Euphoria, los dos se embarcaron en un nuevo proyecto desde cero. La idea era trabajar juntos en lo que fuera, repitiendo además con la familia que habían formado con el equipo de la serie de HBO. Y así nacía Malcolm & Marie, largometraje en blanco y negro que sigue solo a dos personajes en una única localización. La película fue escrita, filmada en secreto, editada y vendida a Netflix en apenas cinco meses, toda una hazaña teniendo en cuenta el pulido y elegante resultado.

Malcolm & Marie (Netflix ©2021)
Malcolm & Marie (Netflix ©2021)

En Spider-Man y Euphoria, Zendaya sigue interpretando a adolescentes, pero con Malcolm & Marie da vida por primera vez a un personaje adulto. El film se centra en una pareja formada por un director de cine -interpretado por John David Washington– y su novia, una actriz y modelo más joven que él, haciéndonos testigos de una acalorada discusión tras el estreno de la nueva película del cineasta, en la que salen a la luz sentimientos ocultos y reproches que pondrán a prueba su relación a lo largo de una sola noche.

La película ha recibido críticas mixtas, pero casi todo el mundo coincide en elogiar el excepcional trabajo de su protagonista femenina. Encarnando a Marie (que es por cierto su segundo nombre en la vida real, solo que deletreado de forma distinta), Zendaya entra en la madurez interpretativa con un papel de esos que marcan un punto de inflexión en la carrera de una joven actriz. Su interpretación es un alarde de control, presencia y dominio emocional que le ha valido el aplauso de las publicaciones especializadas. En cierto modo, Marie es una extensión de su personaje en Euphoria, ya que también se trata de una mujer a la sombra de la adicción, y de sí misma, como persona en la industria el cine. En ambos papeles podemos descifrar la clave de Zendaya como actriz: no solo su entrega en cuerpo y alma al personaje, sino también y sobre todo su equilibrio entre fuerza y vulnerabilidad, lo que le permite construir personajes muy humanos.

Reconozco que técnicamente yo no entro dentro del target comercial de Zendaya. Pero su star power, talento (triple amenaza: actriz, bailarina y cantante) y capacidad para conectar con la audiencia va más allá de la edad. Y eso es lo que estrecha la brecha generacional. Recientemente, un crítico de cine cuestionaba en Twitter la decisión de poner a la actriz en la portada de Fotogramas del mes de febrero, cuando las nuevas generaciones ya no tienen apenas relación con la prensa impresa. Una reflexión válida, que sin embargo ignora por completo el indudable gancho comercial que tiene la actriz. Zendaya mueve montañas. Tiene 85 millones de seguidores en Instagram, sus looks y sesiones de fotos revolucionan las redes, suele aparecer en las listas de famosos mejor vestidos, marca tendencia con todo lo que hace y todo lo que se pone, y su imagen es una de las más solicitadas del mundo de la moda y la publicidad. Pero no solo eso, sino que gracias a Spider-ManEuphoria y Malcolm & Marie, ha demostrado ser una de las actrices del momento. ¿Por qué no colocarla entonces en la portada de una de las publicaciones más importantes de cine en España? Se lo ha ganado.


Todos los ojos se posan sobre Zendaya y están expectantes ante sus próximas jugadas profesionales. Por lo pronto, Malcolm & Marie inaugura el mes de febrero a punto de cumplirse un año del primer confinamiento y estando todavía faltos de grandes estrenos de salas. La segunda temporada de Euphoria empieza su grabación en marzo, con vistas a estrenarse en algún momento de este 2021 (IndieWire). La tercera Spider-Man llega en diciembre (aunque se espera un nuevo retraso en su estreno). Y por supuesto, no podemos olvidar uno de los acontecimientos cinematográficos más esperados de los últimos años, la nueva versión de Dune dirigida por Denis Villeneuve (Blade Runner 2049), donde la actriz interpreta a Chani, junto a un reparto estelar formado entre otros por Timothée Chalamet, Rebecca Ferguson, Oscar Isaac, Josh Brolin, Jason Momoa y Javier Bardem. La película, cuyo estreno estaba inicialmente previsto para diciembre de 2020, llegará a finales de este 2021, que promete ser -una vez más- El Año de Zendaya.

Aunque todavía es muy joven (y por eso hay gente que pone en duda su gancho general más allá del público adolescente), Zendaya ya nos ha dado bastantes pruebas de que lo suyo va en serio. Mientras otras estrellas infantiles se tropiezan dando el salto hacia la madurez en la industria del espectáculo, ella ha conseguido realizar la transición de forma espectacular, eligiendo muy bien sus proyectos, involucrándose cada vez más como productora y arriesgando con sus papeles, especialmente con Euphoria. Su nombre e imagen son una mina de oro, su influencia es indiscutible y su carrera como actriz se presenta luminosa. Y esto es solo el principio. Hace poco leí un tweet que decía que la “Z” de Generación Z es por Zendaya y no me cabe duda de que así es.

Fuente Yahoo.com